La revista no nació de un día para otro. Detrás de cada editorial hay un proceso de meses: definir la línea editorial, encontrar a los primeros colaboradores, probar formatos y aprender de los errores. Esta es la cronología real de cómo pasamos de un blog modesto a una publicación con voz propia.
Todo empezó con una conversación sobre la falta de medios que cubrieran la escena del streetwear español sin caer en la simple reseña de lanzamientos. Abrimos un perfil en redes y publicamos nuestro primer artículo: un análisis de las siluetas de tres diseñadores de Barcelona que apenas tenían visibilidad.
Dos fotógrafos y una estilista se sumaron al proyecto. Con ellos publicamos nuestra primera editorial fotográfica, rodada en un mercado de abastos de Madrid. Aprendimos que la luz natural y los escenarios cotidianos daban un carácter que los estudios no conseguían.
Dejamos atrás el formato de blog y lanzamos una web con secciones fijas: reportajes, guías de armario y calendario de eventos. El cambio no fue solo estético. Empezamos a publicar con periodicidad mensual y a estructurar los contenidos por temporadas.
Cerramos acuerdos con tres marcas independientes para cubrir sus presentaciones en Valencia y Bilbao. También estrenamos la sección de entrevistas, que hoy es una de las más leídas. El número de lectores mensuales se duplicó en seis meses.
Hoy Strapps publica doce números al año, con una redacción de seis personas y colaboradores en cuatro ciudades. Seguimos siendo independientes y mantenemos la misma regla que nos trajo hasta aquí: nada de publicar algo que no nos pondríamos nosotros.